Interview
CHICA DE TAPA: MODELODE MUJER CON ESPÍRITU LIBRE
Las pasarelas se rinden a sus pies hace años. Ahora, la tv, la fotografía y su primer emprendimiento empresarial convierten a Jimena Buttigliengo, en una multifacética belleza.
Jimena Buttigliengo esconde en su mirada celeste los mismos atributos del mar en una templada jornada de sol: el brillo y calma en la superficie, el movimiento incesante, el cambio de corrientes en el interior.
Hermosa y curiosa, parece levitar sobre las pasarelas de Argentina, Europa y Estados Unidos con su caminar y porte, pero cuando las deja, su mundo es movimiento, es un ir y venir de experiencias nuevas y constantes, como las olas de ese mar de sensualidad que presenta su mirada.
Licenciada en Administración de empresas, estudiante de canto, conductora de TV, dueña de su propia marca de remeras y, por sobre todo, fotógrafa, son las facetas más sobresalientes de esta joven cordobesa que hoy deslumbra desde la portada de Style and Life.
Sus inicios en la moda, según cuenta, fueron distintos a lo normal: “La mayoría de las chicas de provincia primero llegan a Buenos Aires y luego viajan. A los 14 vinieron de una agencia para llevarme afuera pero mi familia no quería saber nada. Terminé el colegio y me seguían insistiendo. Me llamó una booker de la agencia de Córdoba en la que estaba, porque me había conseguido un contrato por tres meses en Miami. Me acompañó mamá al viaje. Llegué sin saber posar, vestirme, ni nada. Hice mis primeras fotos y las mandaron a Nueva York porque empezaba justo el Fashion Week”.
Y ahí comenzó sin querer ese camino que la estaba buscando hacía algunos años: “Viajé, lo hice y luego roté por las semanas de la moda de Milán, París”. Aunque amó la experiencia y aprendió muchísimo, con el tiempo Jimena se fue cansando y comenzando a extrañar su Córdoba natal.
“Sentí la necesidad de volver. Me puse a estudiar Administración de Empresas”, recuerda. Pero el camino de la moda, como ya había sucedido, volvería a cruzarla. “A los tres meses me llaman de Multitalent cuando recién abrían, me propusieron sumarme. Estaba en otra pero fui porque había algo que me seguía diciendo que ese era el camino. Vine a Buenos Aires, gané un concurso y empecé a trabajar mucho. En esa agencia estuve un año y medio; luego conocí a Ricardo Piñeiro en un viaje fortuito y fue lo más. Hoy me maneja un manager porque a esta altura necesito otro orden, un feedback de uno a uno. Pero mi carrera la desarrollé esos ocho años con Ricardo”, asegura y no duda en comentar que aquellos tiempos fueron “un placer, íbamos por el mismo lado estético. Lo admiro y lo quiero. Es el Lord de la Moda. Siempre le dije que era mi papá artístico”.
“Este es un ambiente que no es fácil. Muchas veces pienso en que he tenido suerte porque nunca me pasó nada ni me ofrecieron nada raro. Ricardo siempre me cuidó. Es lo mismo que tiene Marcelo, mi manager”, remarca.

Jimena por Jimena
“Soy bastante curiosa y me interesan bastantes cosas”, empieza por autodefinirse. “Soy una agradecida del trabajo que tengo, me encanta la moda porque me gusta lo estético; cualquier cosa que sea linda. Creo que se debe a mi ascendente en Libra. Lo descubrí de más grande”.
Pero, aunque siente que “la moda me va a acompañar siempre, es parte de un camino que elegí vivir”, la fotografía la cautiva y siente que así será “de por vida” y que “con el tiempo se irá afianzando”.
El gusto por estar detrás de la lente nació junto con sus viajes como modelo. “Siempre que viajaba me llevaba la cámara y una vez en New York me inscribí en el ICP y me centré más. Es algo que sigo estudiando porque me encanta”.
“Hoy mi mayor parte del tiempo soy modelo, me encanta, lo disfruto. Tengo mi propio programa de tv por internet que se llama EA Moda TV, de la Universidad de la Moda; hago desfiles, campañas, viajo mucho. Me encanta y quiero seguir, pero desde 2011 que hice mi primera muestra fotográfica “New York I Love You”, me propuse todos los años hacer una nueva.”
Y hace poco tiempo, además, se animó a dejar de ser la fotografiada: “Hice mi primera campaña de moda como fotógrafa y me gustó mucho. Me encanta la fotografía artística, porque es donde puedo plasmar mis ideas y pensamientos”.

A vestir el mundo
Entre septiembre y octubre Jimena comenzará a desarrollar otra faceta de su creativa personalidad: la de empresaria, a través de su emprendimiento de remeras LoveLucknow.
“Nació hace como un año y las pondremos a la venta por internet en el sitio que lleva el nombre de la marca. La idea es que estén relacionadas con el arte, porque muchas de las estampas las hacen artistas amigos. Serán para hombre y mujer, de hilo peruano, porque queremos calidad y diseño”, cuenta quien para este emprendimiento se encuentra asociada a su amiga Marina Caminal. “La idea es que la marca se venda afuera con el networking de gente que fui conociendo en estos años”, adelanta, quien gestó la marca “con las ganas de hacer un mundo mejor para todos” y hasta está regida por una serie de mandamientos que se hacen públicos en la web lovelucknow.com .
Internet también la tiene cautivada desde la conducción ya que, como antes se apuntó, conduce un programa de la Universidad Argentina de la Moda, “el cual fue una sorpresa para mí. Cuando me dijeron que era para internet, lo pensé. Pero me sorprendió, llegamos a lugares a los cuales la tv tradicional no llega. Me divierte el magazine de moda, o de viajes, géneros de lo que no hay mucho hoy”.
De esta manera, el abanico de posibilidades y realidades que habitan en el quehacer cotidiano de Jimena es muy amplio. “Creo que todo lo que hago forma una sinergia. Parece mucho, pero creo en el trabajo en equipo. Me encanta estar en contacto con la gente”.
Y se aventura a decir que “las remeras son el puntapié inicial de una marca a futuro, creo”.

Free spirit, calm spirit
“Soy un espíritu demasiado libre” dice sin titubear, quien se ve varios años más en constante movimiento dentro y fuera del país, hasta que “llegue el príncipe azul” y el tiempo de ser mamá: “Ese día voy a tener que elegir un lugar para quedarme. Creo en tener un amor para toda la vida y pareja estable. Hoy estoy con muchas cosas pero el día que se dé me gustaría tener hijos, al menos tres”.
Pero pese a que su agenda se encuentra llena de fructífera actividad, supo encontrar a través del yoga la calma suficiente para ordenar el día a día y mantener el espíritu libre y ordenado: “Empecé hace algunos años por curiosidad gracias a un amigo de un ex novio. Pensé que era un mito pero cuando lo experimentas y sentís sus efectos, no tenés una idea de lo bueno que es”, cuenta, y desliza que se encuentra haciendo un profesorado en Valle Tierra.
Además, diariamente medita en su casa, lo cual marca como “una escuela de autoconocimiento y estoy feliz. Lo primero que hago ni bien me levanto es meditar aunque sea 10 minutos. Te centra mucho, te da foco, te bajan las ideas”.